26 mar. 2011

Breve (y falsa) biografía de los Ciclones

Los Ciclones son cinco músicos bastante malos, al borde del abismo musical. Se odian mutuamente, pero aguantan juntos porque, caramba, se pasa fatal diciendole a un tipo, por mucho que lo odies, que es idiota. Nadie sabría decir cuál de los cinco es más despreciable, por eso, dejamos aquí una breve nota personal de cada miembro, y vosotros decidiréis quién es peor.


Wilco es un estafador de guante blanco, de mirada torva y carácter pendenciero; maneja la navaja con soltura y no le gusta tener que repetir las cosas. Toca la batería porque se la robó a su mejor amigo de la infancia, asegurándole que se la vendería a buen precio. Formó Los Ciclones como una tapadera para su verdadera pasión: el contrabando de alargadores de pene.

pTer es un pirata informático de la peor especie; de apariencia dulce y sensata, cautiva a sus víctimas con elegancia inglesa... y acaba con ellas con eficacia germana. No le des nunca la espalda. Es un afamado ladrón de guitarras Fender (así consiguió las suyas) y un indiscrimado maltratador de hormigas y gorriones urbanos. También, si se encuentra depre, atropella gatos.

JJ trafica con armas nucleares, y bajo su tupé al estilo Elvis, se esconde un matón de discoteca capaz de matar a 15 personas en una noche (su récord personal). Toca el bajo porque le gusta marcar la pauta, y porque, dada la longitud y la solidez de su mástil, lo ha convertido en un arma letal cuando en algún concierto, un fan se pone demasiado cariñoso...Acaba de incorporarse a la banda, pero ya nos ha amenazado a todos.


Buch es un trilero de opereta: dedos rápidos, verborrea imparable e indescifrable, ten cuidado con el reloj si le das la mano despreocupadamente, porque... si es un reloj de marca, te has quedado sin él. Un expresidiario le aconsejó que para entrenar sus dedos para la actividad criminal, usara un teclado. Buch robó un piano a unos terroristas sirios yse presentó en el local de ensayo de Los Ciclones diciendo: soy vuestro nuevo teclista. Su mirada fría y el revólver con el que nos apuntaba nos llevó a admitirle el el seno de la banda.

Wolffo es un ratero de poca monta que roba para intentar seducir a mujeres un poco pasadas de peso pues, a pesar de lo que diga, le gustan las mujeres gorditas, la música italiana y los macarrones con chorizo. Como ladrón es particularmente torpe, como guitarrista, particularmente inepto y como persona, genéricamente pelmazo. Le gusta hablar de sí mismo y no consigue, por mucho que lo intente, calmar su voraz apetito ni, por lo tanto, reducir su perímetro abdominal. No tiene remedio.




Ódiales.


(pero apóyales... http://www.numberonemusic.com/losciclones )





22 mar. 2011

Salta la gazapa


Sucedió así: me llega un mensaje de mi casi abandonado MySpace,

Gxxs Hxxs dicePara: Wolffo, el ciclón de Vald... (ciclondevaldemorillo@myspace.com)Chain Reaction Me and my bro just listened to your music and we believe Lo que t no ves is a hit song you should try these guys take a look at the video they did excellent work for my bro's project last year anyway we wish you much success
Reacción en cadenaMi hermano y yo hemos estado escuchando tu música y creemos que Lo que tú no ves es un éxito deberías probar con estos chicos mira el video hicieron un trabajo excelente con el proyecto de mi hermano el año pasado de todos modos te deseamos mucho éxito (en inglés hay gente con la misma irritante manía de no puntuar los textos)

Yo qué sé. Puede que no sea más que humo; es decir,  seguro que el tipo trabaja en ese sitio, pero de todos modos, miro el video, entro en el sitio y me abro una cuenta de prueba gratuita (ya ha expirado) y la enlazo con mi MySpace. La cosa se pone graciosa: en los 30 días en que eso está activo se suscriben, nada menos, que 120 personas. No hay textos, ni fotos, ni nada, sólo 3 canciones. La gente entra y las escucha y, se supone, dan el keo a sus amigos.
Me llegan algunos mensajes (no muchos, pero sí una docena, más o menos) casi todos de estadounidenses que muestran entusiasmo por mi música y me dicen cosas del tipo "no puedo dejar de escuchar esas canciones", "tienes que subir más" "¿Dónde puedo comprar este tema?"... En fin, empiezo a pensar, ¿y si...?

A esto se une que Los Ciclones empiezan a funcionar, poco a poco, de nuevo; que mi antiguo jefe, eterno maestro y actual amigo Arturo Marugán me propone entrar a formar parte (haciendo de John) de un grupo que, exclusivamente, haga versiones de Beatles; que mi inesperado mentor en los media, el gran Juan V., me llame para decirme que quiere incluir en un disco recopilatorio un tema mío y hacer conciertos de presentación... ¿Y si...?


Total que, al final, me animo y digo, ¿por qué no probar? Y eso he hecho. Desde hoy, "Lo que tú no ves" está disponible para poder comprarla en la tienda de Apple iTunes Store. Cuesta 0.99€, pero vale muchísimo más.

Hace unos días me preguntaba si la liebre saltaría por donde menos se la esperara... puede que mejor que liebre, tenga que decir gazapo, o gazapa, en su caso, y en sus dos acepciones: puede ser un bluff, o algo tan recién nacido e insignificante que no suceda nunca nada; Ahora que... también podría ser una coneja, fructífera y prolífica, pero prefiero no soñar más. Me espera un guantazo de realidad: una semana sin descanso en turno de tarde en la gasolinera. ¿Y si... y si... ? ¡Menudo gilipollas estoy hecho!

21 mar. 2011

Un paseo dentro del paseo

Llevamos años caminando juntos... aunque a veces, justo es decirlo, a velocidades tan distintas y cada uno tan mirando a su margen del camino que pareciera que vamos cada uno por su lado. Y a lo mejor es así, juntos, sí, pero cada uno haciendo a su vez, su propio camino. Es posible ser muchas cosas a la vez, sobre todo si tu sonrisa, amplia acogedora y franca, lo aguanta todo. A veces, sin contártelo, imagino que nos separamos un poco del camino para dar un paseo que, de alguna manera, es parte del camino, de igual modo que, por ejemplo, por macabro que suene, la muerte es parte de la vida y lo que no es, en general, define, por defecto, lo que es.
Lo tuyo y lo mío es algo así: todo lo que hay incluye, rostro de mandarina, todo lo que no hay, lo que no puede haber y lo que, pudiendo ser, nunca será. A veces, ya lo ves, trato de hacer eso, que nos demos un paseo por fuera del camino, un paseo dentro de nuestro paseo vital, que rompa los hábitos y normas, si es que las hay, que nos hemos creado. Un paseo, una escapada marginal, colateral, un asuntillo que nos distraiga de la plúmbea simpleza de esta existencia vulgar.
¿Un paseo por el mar? Escribí esta canción pensando en ti, así que...

14 mar. 2011

La liebre se deja ver

Es curioso como suceden las cosas. Puede, no digo que sí ni que no, sino que puede que la liebre salga por donde menos se la esperaba. Dices que siempre sucede así y todo eso, pero yo no estoy, ni mucho menos, seguro de eso. Es más, creo que la liebre, si lo pienso sin hacerme fantasías innecesarias, estoy seguro de que la liebre está tan acojonada  que no piensa en saltar, ni por donde se la espera ni por donde no.
Mientras tú sigues ahí, a mi lado, imperturbable, y yo me pregunto por qué las cosas no son como deberían ser, y son tan tozudas y vulgares. En fin, aguanta, mi vida, y déjame que, al menos, pueda seguir viéndote.

1 mar. 2011

¡... y cinco!

El sábado pasado vinieron dos bajistas al santuario de Los Ciclones, para probar, a ver qué tal. Habíamos incorporado, la semana anterior, a un guitarrista, pero al bajista que probamos no le gustó la banda ni el proyecto, así que había que seguir buscando. Y teníamos dos candidatos.
El primero, Jose, en realidad, no era bajista, sino guitarrista, pero se había pasado al bajo porque lo que quería era tocar en una banda y, lo sabe cualquiera que lo haya intentado, lo que demandan los grupos por ahí es bajistas y bateristas, los guitarras sobramos.
Jose llegó, maravillosamente ataviado de rocker clásico, perfectamente vestido de negro (botas chúpamelapunta, pantalones intravenosos, camiseta y chupa ajustada) y con un tupé genuino, y una actitud de lo más colaboradora. Me gustaba mirarle mientras tocábamos porque cerraba los ojos y (no) miraba al techo y se notaba que, para dejar salir su música, primero dejaba que le entrara, en una actitud abierta, receptiva, muy musical. Se notaba que no era bajista en algunos detalles, pero yo me di cuenta de que ese hándicap lo supliría con talento musical y trabajo. Cuando le pedimos que intentara unos coros y Buch, él y yo hicimos un pequeño corro para hacer una par de armonías a capella, se lanzó sin tonterías y la cosa funcionaba. Jose se fue a las dos horas de haber llegado. Le acompañé a su coche y me despedí de él pensando que a la mañana siguiente le estaría llamando para que se uniera al grupo.
Unos minutos después llegó Arturo. Es zurdo. No iba vestido de nada. Sacó un bajo de 5 cuerdas, de luthier, y todo lo que he dicho de Jose y su estupenda actitud, vale para Arturo. Pero con una diferencia: Arturo es bajista y eso se nota hasta en la forma de poner las manos sobre el instrumento, hasta en cómo le cuelga el instrumento cuando no lo estás tocando y, simplemente, comentas algo con los demás. Humana, personalmente, también Arturo es un tipo de primera y desde que terminó la primera canción que tocamos juntos, creo que todos sabíamos que sería Arturo, si él quería, nuestro nuevo bajista.
(Al día siguiente me tocó la papeleta de llamar a Jose para decirle que él no era el elegido. Por alguna razón, tuve una empatía especial con él y el par de conversaciones y de emails que hemos intercambiado luego, me lo han demostrado: simpatizamos mucho. Tenemos una visión parecida y no descarto, si mis circunstancias mejoran un poco, hacer alguna cosilla con él, porque creo que juntos podemos hacer cosas chulas.)
Arturo es, de lejos, el mejor instrumentista de los cinco que ahora formamos la banda y nos va a ayudar, y mucho, a que sonemos de una manera más convincente. Más contundente. Si llega a entenderse bien con Bienve, el batería, Los Ciclones puede llegar a ser una gran banda de rock. Bueno, ya sabéis a lo que me refiero… a una banda de esas que entras en un bar cuando están tocando y hace que te quedes hasta el final. Que cantes y que bailes. No me refiero a otro tipo de éxito.
Una semana antes probamos y nos quedamos con Pedro, nuestro nuevo guitarrista. Ahora nos resta ensayar, ensayar y ensayar un poco más, a ver si este verano podemos dar algún concierto decente. Sinceramente, creo que con los cambios, en conjunto, vamos a mejorar, si en el local de ensayo y cada uno en nuestra casa, trabajamos en la misma dirección. Pero eso, ya sabéis, sólo podréis juzgarlo vosotros, si es que alguna vez nos visteis, si es que alguna vez nos queréis volver a ver. Yo no me lo perdería...